miércoles, 13 de diciembre de 2017

La corrupción en el Congreso Dominicano - Faride Raful

Santo Domingo, República Dominicana.- Un congreso que hace a su pueblo más pobre debe ser DISUELTO y crear un consejo que sea funcional, que penalice con la muerte a todos los que le roban al pueblo dominicano. En el Presupuesto General del Estado de 2017 a la Cámara de Diputados y al Senado suma RD$6,101,737,170.

Y legislar a favor de los ricos, a favor de sus propios negocios y otros beneficios personales. Al congreso dominicano le quedará podo tiempo sino hace los correctivos de lugar.


viernes, 6 de octubre de 2017

Francisco del Rosario Sánchez

El General Francisco del Rosario Sánchez es uno de los grandes próceres republicanos de la historia dominicana. Héroe del 27 de febrero de 1844, considerao como un hombre de acción,  al igual que Duarte, Mella, Cabral, Pimentel, Manzueta, Adón y otros, expresión auténtica de dominicanidad y de vocación patriótica, republicana y revolucionaria. Su vida como hombre público fue honesta, incorruptible e inmaculada y fue marcada por su comportamiento valiente, temerario e ingenuo.


Su nacimiento fué en Santo Domingo el 9 de marzo del año 1817, durante los últimos años del período colonial conocido como la "España Boba". Fue el primer hijo de la unión de Narciso Sánchez, tablajero de profesión, y Olaya del Rosario, ambos personas de color. En el acta bautismal de Olaya del Rosario aparece como "parda libre", lo que implica su ascendencia africana. Cuando se unió a Narciso, ya era madre de un hijo a quien su compañero le dio su apellido. Francisco nació antes de que sus padres contrajeran matrimonio. Poco sabemos de su niñez y adolescencia sino que, en los primeros años de su juventud fue "peinetero en concha" y, a los 22 años, escribiente del Estado Civil. Fue discípulo del padre Gaspar Hernández.

No se conoce cuando comenzó su relación con Juan Pablo Duarte pero el hecho de que no figuró entre los fundadores de la sociedad secreta "La Trinitaria" en 1838, hace pensar que se conocieron después de esa fecha. De todas formas, al ampliarse los trabajos de esa organización patriótica Sánchez se convirtió en un Trinitario en quien Duarte confiaba plenamente. Poco tiempo después de iniciados los trabajos que persiguen la separación y la independencia, pasó a ser el segundo jefe del movimiento. Extiende sus actividades de proselitismo e información fuera del ámbito de la ciudad de Santo Domingo. Luego del triunfo del movimiento "reformista" que derrocó el gobierno de Boyer, cuando Charles Herard viaja a la parte Este, Sánchez, perseguido, sale de Los Llanos y se dirige a Santo Domingo, cruzando a nado el río Ozama y avisa a Duarte de la llegada de Herard. Buscado por las autoridades se esconde y logra evadir la persecución haciendo correr el rumor de que había muerto a consecuencia de enfermedad repentina.

Ausente Juan Pablo del país, asume la dirección del movimiento independentista que había entrado en su última y más peligrosa etapa. Desde su escondite dirige con serena actitud los preparativos del proyecto. Preside las reuniones del grupo y amplía contactos con representantes del sector social más importante de la ciudad. Mella le presta efectiva y oportuna colaboración. Para los primeros días de enero de 1844, redacta Sánchez el Manifiesto de Separación que será publicado con fecha del 16 de ese mes y, a petición de Mella, es enviado a Tomás Bobadilla para su corrección.

Culminan en febrero los preparativos, y en reunión celebrada la noche del 24, en la que se toman las decisiones finales, el grupo de valientes elige a Sánchez, Comandante de Armas con el rango de coronel, lo que constituyó un reconocimiento expreso a su jefatura política y militar. A esa reunión asistieron además de Francisco del Rosario, Mella, Vicente Celestino Duarte (hermano de Juan Pablo), los hermanos Puello y los de la Concha (Jacinto y Tomás), Juan Alejandro Acosta y otros. A proposición de algunos de sus compañeros entre los cuales figuraron Félix Mercenario, Manuel María Valverde, Manuel Jiménez y Mariano Echavarría, se convino que Sánchez presidiera la Junta de Gobierno que debía dirigir los destinos de la naciente república. Es significativo señalar que los proponentes y la totalidad de los que aceptaron, en términos sociales, tenían más categoría que Francisco del Rosario, pero eso no les impedía reconocer las condiciones de liderato del joven conjurado.

Investido de esa autoridad, comparece la noche del 27 a la puerta de El Conde y encabeza todas las actividades. En la madrugada del 28 sus manos juveniles (apenas tiene 27 años), izan la bandera nacional al amparo del lema de ¡Dios, Patria y Libertad! En ese momento inmortal, presidida por Francisco del Rosario Sánchez, quedó fundada la República Dominicana. Una vez que la Independencia es proclamada, se reorganiza la Junta Central Gubernativa en la cual se imponen los representantes del sector social más influyente; solamente Sánchez y Mella representan la línea independentista. Tomás Bobadilla sustituye a Sánchez en la presidencia, borra el decreto de exilio y ordena el regreso de Duarte al país.

El 14 de marzo arriba Duarte al puerto del Ozama. Sánchez y Mella suben a bordo de la goleta a recibir al compañero y líder del movimiento. Duarte se integra a la Junta y, nombrado General de Brigada, es destinado a Azua junto a Pedro Santana que hace días funge de general en jefe del naciente Ejército Libertador. Comienzan las contradicciones y los sucesos internos de Haití le dan un respiro a los dominicanos. Mella, actuando en el Cibao Central como jefe político y militar, recibe a Duarte y lo proclama Presidente de la República en una decisión precipitada y emotiva. Se rompe el precario equilibrio que imperaba en el gobierno colegiado, en el cual los republicanos eran minoría, y se produce un golpe de Estado que lleva a la presidencia a Francisco del Rosario Sánchez.

La Junta integrada por patriotas republicanos es desconocida por Pedro Santana quien regresa de Azua y toma la ciudad de Santo Domingo. Reducidos a prisión, algunas voces proponen que sean fusilados. El 22 de agosto de 1844, apenas seis meses después de haber sido fundada la República, sus auténticos gestores, encabezados por Duarte, Sánchez y Mella son declarados traidores a su propia obra política y expulsados de por vida del territorio nacional. El 26 salen hacia Inglaterra Sánchez, Mella, Pina y otros. Duarte saldrá más tarde, el 10 de septiembre, hacia Hamburgo. Comienza así un largo calvario para los próceres de febrero. Duarte regresará, enfermo y solitario, veinte años después.

La nave que lleva a Sánchez y Mella naufraga en las costas de Irlanda y los sobrevivientes, entre ellos los dos dominicanos, llegan a Dublín. En diciembre de ese año se trasladan a territorio de los Estados Unidos y luego a Curazao. Permanecen cuatro años fuera del país, hasta que en septiembre de 1848, fuera Santana del poder, el Presidente Manuel Jimenes decreta una amnistía general que comprende en primer lugar a Duarte, Sánchez y Mella, así como a Pedro Alejandrino Pina y Juan Isidro Pérez. Sánchez regresa al país el 8 de noviembre y Jimenes lo nombra Comandante de Armas, o sea, jefe militar de la ciudad de Santo Domingo.

Comienza entonces la vida política partidista del prócer de febrero. En ella participará hasta el momento de su muerte ocupando importantes posiciones en los gobiernos de Jimenes, Santana y Buenaventura Báez. Nombrado Fiscal ante el Tribunal de Apelación de Santo Domingo, será quien llevará la acusación contra Antonio Duvergé en el primer juicio que le hizo Pedro Santana. Duvergé fue absuelto. Se hará a partir de entonces Defensor Público y recibirá licencia de la Suprema Corte de Justicia para ejercer. Autodidacta, aprenderá francés y latín. Adquirió apreciable cultura y sus defensas como abogado fueron notables. Desterrado en abril de 1855, regresó al país en agosto de 1856.

Los ideales independentistas de Sánchez se vieron tirados al suelo cuando Pedro Santana buscó, con la anexión a España, la protección economico-militar. Sánchez expresa su oposición a las gestiones de Santana. Reducido a prisión en agosto de 1859 es desterrado de nuevo, por tercera vez, en septiembre de ese año. Se traslada a Saint Thomas y desde allí comienza, sin recursos económicos, su lucha contra la traición y venta de la patria. Reclama la unidad de todos los dominicanos y viaja hacia Haití en busca de ayuda del presidente Geffrard.

Geffrard vacila y, bajo presión española, ordena que Sánchez y otros dominicanos salgan de territorio haitiano, pero después, frente a la evidencia de los hechos, autoriza su regreso y le promete a Sánchez ayuda. El 20 de enero de 1861, éste publica su manifiesto en el cual afirma, frente a sus enemigos: Yo soy la bandera nacional. Dos días después, el 22, se integra en Curazao bajo su dirección la Junta Revolucionaria organizadora de la Revolución de la Regeneración Dominicana. Proclamada unilateralmente por Pedro Santana, la anexión a España el 18 de marzo, toman los acontecimientos un rumbo diferente. El 2 de mayo se produce en Moca el levantamiento de José Contreras, y el 1ero. de junio, en horas de la tarde, inicia Sánchez su invasión a territorio dominicano. Traicionado y emboscado, fue hecho prisionero y juzgado por órdenes de Santana. Un tribunal sin autoridad legal o militar, lo condenó a muerte junto a otros compañeros. En el juicio asumió la responsabilidad de todos los hechos y pidió clemencia para sus subalternos.

Murió fusilado el 4 de julio de 1861 a las cuatro de la tarde, en el cementerio de San Juan de la Maguana. Fundador y prócer dos veces de la República,  4 de julio de 1861, fueron fusilados en El Cercado, San Juan de la Maguana, el prócer Francisco del Rosario Sánchez y un grupo de patriotas que lo acompañaron en una incursión al país en junio de 1861, para luchar contra la Anexión de la República Dominicana a España.

Francisco del Rosario Sánchez, había sido herido el día anterior al caer en una emboscada.

El 3 de julio de 1861, un Consejo de Guerra, encabezado por el general Domingo Lazala, condenó a muerte al prócer Francisco del Rosario Sánchez y al grupo de patriotas que lo acompañó. Además de Sánchez fueron condenados a la pena capital Juan Erazo, Benigno del Castillo, Francisco (Cefiro) Martínez, José Antonio Figueroa, Juan Dragón, León García, Segundo Alcántara, José Corporán, Pedro Zorrilla, José de Jesús Paredes y Juan Gregorio Rincón.

También fueron condenados a muerte Rudecindo de León, Manuel Baldemora, Epifanio Jiménez, Romualdo (Tani) Montero, Domingo Piñeyro y Félix Mota. Francisco del Rosario Sánchez había entrado al país por el valle de San Juan de la Maguana, en junio de 1861, para luchar contra la anexión de la República a España.

El general José María Cabral, quien formaba parte del plan de Sánchez, logró huir y se refugió en la vecina República de Haití.

La sentencia del tribunal militar fue ejecutada el día 4 de julio de 1861, cuando Sánchez y sus compañeros fueron fusilados en El Cercado.

Desde que se enteró de los planes del Presidente Pedro Santana para anexar el país a España, Francisco del Rosario Sánchez inició un movimiento con el propósito de impedirlo. Luego dejó su exilio en Saint Thomas y llegó a Haití, para desde allí entrar al territorio nacional.

El 20 de enero de 1861, el prócer dirigió una proclama al pueblo dominicano, en la que denunció:

“El déspota Pedro Santana, el enemigo de nuestras libertades, el plagiario de todos los tiranos, el escándalo de la civilización, quiere eternizar su nombre y sellar para siempre nuestro baldón, con un crimen casi nuevo en la historia. Este crimen es la muerte de la patria. La República está vendida al extranjero y el pabellón de la cruz, muy presto, no tremolará más sobre vuestros alcázares”.

Asimismo, Francisco del Rosario Sánchez anotó:

“He creído cumplir con un deber sagrado, poniéndome al frente de la reacción que impida la ejecución de tan criminales proyectos y debéis concebir, desde luego, que en este movimiento revolucionario, ningún riesgo corren la independencia ni vuestras libertades cuando lo organiza el instrumento de que se valió la providencia para enarbolar la primera bandera dominicana”.

En la proclama Sánchez llamó la atención de los dominicanos:

“He pisado el territorio de la República entrando por Haití, porque no podía entrar por otra parte, exigiéndolo así, además, la buena combinación, y porque estoy persuadido, que esta República, con quien ayer cuando era imperio, combatíamos por nuestra nacionalidad, está hoy tan empeñada como nosotros porque la conservemos merced a la política de un gabinete republicano, sabio y justo”.

“Más, si la maledicencia buscare pretextos para mancillar mi conducta, responderéis a cualquier cargo, diciendo en alta voz, aunque sin jactancia, que Yo Soy la Bandera Dominicana”.

Sánchez llegó a Haití en abril de 1861 y logró reclutar a dominicanos exiliados y obtener recursos para formar una fuerza expedicionaria de 500 hombres”.

Tan pronto se produjo la Anexión de la República a España, el 18 de marzo de 1861, surgieron protestas en distintas comunidades del país.

El 2 de mayo José Contreras con y un grupo de ciudadanos de Moca, tomaron el cuartel militar de la comunidad, pero luego fueron detenidos y fusilados por las fuerzas militares del Gobierno anexionista.

Los actos de represión no lograron acabar con el movimiento que culminó con el grito de Capotillo, con el que se proclamó la Restauración de la República, el 16 de agosto de 1863.

El 10 de julio de 1865 se inició la salida de los remanentes militares españoles que permanecían en el país.

Francisco del Rosario Sánchez se distinguió por su valor y patriotismo. Su sacrificio más que una nota desalentadora, se convirtió en una causa para luchar sin tregua contra la Anexión.

Himno Nacional de la República Dominicana

I
Quisqueyanos valientes, alcemos
Nuestro canto con viva emoción,
Y del mundo a la faz ostentemos
Nuestro invicto, glorioso pendón.
II
iSalve! el pueblo que, intrépido y fuerte.
A la guerra a morir se lanzó,
Cuando en bélico reto de muerte
Sus cadenas de esclavo rompió.
III
Ningún pueblo ser libre merece
Si es esclavo, indolente y servil;
Si en su pecho la llama no crece
Que templó el heroísmo viril.
IV
Mas Quisqueya la indómita y brava
Siempre altiva la frente alzará;
Que si fuere mil veces esclava
Otras tantas ser libre sabrá.
V
Que si dolo y ardid la expusieron
de un intruso señor al desdén,
Las Carreras, Beller, campos fueron
que cubiertos de gloria se ven.
VI
Que en la cima de heroíco baluarte,
de los libres el verbo encarnó,
donde el genio de Sánchez y Duarte
a ser libre o morir enseñó.
VII
Y si pudo inconsulto caudillo
de esas glorias el brillo empañar,
de la guerra se vió en Capotillo
la bandera de fuego ondear.
VIII
Y el incendio que atónito deja
de Castilla al soberbio león,
de las playas gloriosas le aleja
donde flota el cruzado pendón.
IX
Compatriotas, mostremos erguida
nuestra frente, orgullosos de hoy más;
que Quisqueya será destruida
pero sierva de nuevo, jamás.
X
Que es santuario de amor cada pecho
do la patria se siente vivir;
Y es su escudo invencible, el derecho;
Y es su lema: ser libre o morir.
XI
Libertad que aún se yergue serena
La victoria en su carro triunfal.
Y el clarín de la guerra aún resuena
Pregonando su gloria inmortal.
XII
¡Libertad! Que los ecos se agiten
Mientras llenos de noble ansiedad
Nuestros campos de gloria repiten
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!

Compositor:
Emilio Prud'Homme


domingo, 13 de agosto de 2017

lunes, 24 de julio de 2017

Huracan David 30 de agosto 1979



El Huracán David fue el cuarto ciclón tropical nombrado de la temporada de huracanes en el Atlántico de 1979. Como huracán de categoría 5 en la escala de Saffir-Simpson, el huracán David fue uno de los huracanes más mortíferos de la última mitad del siglo 20, asesinando a más de 2,000 personas durante su paso, mayormente en la República Dominicana. Hasta abril del 2017, sigue siendo el único huracán en tocar tierra en la República Dominicana con una intensidad de categoría 5.


jueves, 6 de julio de 2017

Porfirio Rubirosa - Playboy

Durante su vida, Porfirio Rubirosa jugó polo, piloteó bombarderos B-25, corrió Ferraris en Le Mans, y buscó tesoros perdidos en el Caribe.

Pero fue su éxito con el sexo que lo convirtió en una leyenda. Sus conquistas incluyeron a Eva Perón, Ava Gardner, Jayne Mansfield, Veronica Lake y Dolores del Río. La cuenta final nunca se sabrá.

Un amigo confirma que Rubi, quien se casó con las dos mujeres más ricas del mundo una detrás de la otra, Doris Duke y Barbara Hutton, durmió con “miles de mujeres” mientras vivía en París en los 50 y 60.

El columnista Taki Theodoracopulos recuerda que cuando se emborrachaba, Rubi tomaba una guitarra y cantaba “Soy sólo un chulo”.




La galantería de Rubirosa era sinigual.

Cuando estaba cerca, un cigarrillo sin encender nunca tocaba la boca de una mujer. “Si estaba hablando con un señora de 80 años o con una niña de 4, la mujer más bella del mundo podía pasar frente a él y no la miraría”, dice su amiga Mildred Ricart, cuyo esposo, Jaime, estuvo en el servicio diplomático con Rubirosa. “El hacía que cada mujer se sintiera que era la más importante del mundo.

Hay muchos hombres que son excelentes en la cama, pero que no puedes ir a cenar con ellos”.
.
Pero el encanto de Rubirosa tenía mucho que ver con ambas cosas. En el aspecto sexual ganó el apodo de “siempre listo”.

Cuando a Truman Capote le preguntaron que comparara el miembro de Rubirosa con los zapatos número 11 usados por el escritor, reconoció que por lo que contaban las mujeres que habían estado con él los zapatos de seguro que eran más pequeños.

El hecho de que fuera estéril no afectó a Rubirosa. Al contrario, esto hizo que las mujeres saltaran a su cama. Evidentemente, también dominaba los puntos delicados de la técnica de la seducción sexual.

Rubirosa era bajito, como 5 piés 9 pulgadas y delgado. Aunque no poseía la belleza de un ídolo de matinee, “exudaba una sensación de romance y aventura”, y era latino. Una testigo recuerda que “hasta en una casa elegante (como la de Zsa Zsa Gabor) todavía prefería comer nada más que un gran plato de arroz y frijoles”. Aunque no nació rico, nunca tuvo un empleo a tiempo completo. “La mayoría de los hombres ambicionan ahorrar dinero”, dijo una vez Rubirosa. “La mía es gastarlo”.

Julia Álvarez afirma que el auge y la caída de Rubirosa estuvo inexorablemente ligada a la del generalísimo Trujillo.

SU VIDA.

Porfirio Rubirosa nació en una familia de clase media en San Francisco de Macorís, República Dominicana, un 22 de enero de 1909. Su padre fue designado consejero en la embajada en París en 1920 y se llevó a su hijo con él. Cuando debió regresar a casa, en 1923, una familia chilena rica encontró a Rubi tan encantador que le pidieron a su padre que le permitiera permanecer con ellos en París para continuar su educación.

Rubi regresó a la RD a los 17 años y se enganchó al ejército, en cuyos rangos avanzó rápidamente llegando a ser capitán a los 20 años, así como capitán del equipo de polo. Rubi no tenía dinero propio en este momento. Durante los fines de semana, organizaba veladas de boxeo cerca del parque de Santo Domingo, cobrando dos centavos de entrada.
Durante un juego de polo en 1932, Trujillo observó al joven capitán Rubirosa.

En sus memorias, escritas durante los años 60 y nunca terminadas, recuerda que Trujillo le preguntó: “Qué usted está haciendo. Le dije que estaba estudiando para abogado, pero Trujillo me pidió que, en vez, pasara a la guardia presidencial. Pensaba que estaba hecho para el uniforme, lo que me gustaba, porque sabía que las mujeres eran atraídas por el uniforme”.

FLOR DE ORO TRUJILLO

Una de sus primeras asignaciones fue recoger en el aeropuerto, a Flor de Oro, la hija de 17 años de Trujillo, que estaba regresando al país luego de estudiar en Francia. Rubi conversó con ella en francés y la joven quedó prendada. Flor de Oro lo invitó a un baile en el Palacio Presidencial y esa noche bailaron cada tonada.

Esto no era correcto en esta sociedad y sobre todo tratándose de la hija de Trujillo, quien se molestó bastante por la falta de etiqueta de su hija y degradó a Rubirosa que corrió a esconderse a la plantación de café de su familia. Pero luego de ocho días, Rubi se impacientó. “Es uno de mis principios fundamentales: prefiero arriesgarlo todo que aburrirme”.

Flor de Oro le envió un mensaje para que se comunicaran por teléfono. En la conversación, Flor de Oro le dijo que le había pedido a su padre que le permitiera casarse. Rubi aceptó seguido.

Antes de morir en 1975, Flor de Oro le grabó una cinta a su amiga Maritza Quiñones contándole su vida. Esta es la descripción de la noche de bodas: “Fuimos llevados a un bungalow en los terrenos del palacio. Todavía llevaba puesto mi traje de bodas para que mi madre (que no fue invitada a la boda) pudiera verme con él antes de perder mi virginidad… Él me llevó al lecho nupcial. estaba asustada con esa cosa apuntándome… Me asusté y corrí por toda la casa”. Flor de Oro dijo que le duró una semana recuperarse de esa noche.

Al despacharlo como diplomático a Berlín, Trujillo dijo “es un excelente diplomático porque las mujeres lo adoran y es un mentiroso”.

De Berlín, Rubirosa y su esposa fueron trasladados a París en 1937, donde comenzó a parrandear como loco. Pronto, Flor de Oro regresó al país. Ella cuenta que “salía todas las noches y volvía al amanecer cubierto de pintalabios. Estaba tan celosa, y cuando le preguntaba dónde había estado, me pegaba”. Después de castigarla por casarse con un playboy, Trujillo autorizó el divorcio y Flor de Oro procedió a casarse ocho veces más.

LOS NEGOCIOS.

Por un año, Rubirosa no pudo regresar al país porque Trujillo lo hubiese asesinado y sin Flor de Oro para financiarlo, comenzó a venderle visas a judíos deseosos de escapar de Europa. También utilizó su pasaporte diplomático para contrabandear cosas.
Un día, sin esperarlo, Trujillo le telefoneó como si nada hubiese pasado, informándole que su esposa y su hijo de 10 años, Ramfis, viajarían a París y necesitaban un guía.

Rubirosa probó ser un guía tan excepcional que el propio Trujillo viajó al mes siguiente a conocer a París.

Rubirosa escribiría: “Trujillo quería que le mostrara los más elegantes lugares en París… Lo llevé al restaurante en la torre Eiffel y había una mujer tan bella vendiendo postales que Trujillo tuvo sexo con ella en la misma torre. Un mes más tarde, fui designado Agregado Comercial en Francia”.

SUS MATRIMONIOS

Después de pasar unos meses prisionero del gobierno de Vichy, donde a su mejor estilo dijo que utilizó ese tiempo para perfeccionar su slalom, se casó con la estrella de cine Danielle Darrieux, de 23 años, la actriz mejor pagada de Francia.

En una entrevista a la Darrieux, Rubi conoció a Doris Duke, heredera de la fortuna del tabaco calculada en US$100 millones. Un amigo de Rubirosa, Gerard Bonnet, dice que la Duke le envió un telegrama a Rubirosa luego de ese encuentro que decía: “Cuando termines con Danielle, llámame y vendré”.

“Rubi debe haberla motivado, dice, porque la Duke envió otro telegrama que decía: “Voy en seguida”.

Rubirosa y la Duke se casaron en septiembre de 1947 en la embajada dominicana en París y Trujillo, impresionado, le ofreció la embajada en Buenos Aires. Pero la Duke no quería vivir en Latinoamérica y Rubi seguía en sus andadas. La copa se rebosó cuando ella lo pescó con Flor de Oro. El matrimonio duró menos de dos años.

Rubi volvió a París y a las fiestas y al sexo desenfrenado, pasando por Zsa Zsa Gabor, entre otras, hasta que conoció a una desmejorada Barbara Hutton, nieta de F. W. Woolworth, otra de las mujeres más ricas del mundo. Ambos se casaron en el consulado dominicano en Nueva York. La Hutton lo obsequió pródigamente pero estaba enferma y Rubi no se iba a quedar encerrado en una casa. El matrimonio duró 53 días y Rubi volvió donde la Hutton.

Rubi retornó a París en 1956 y allí conoció a Odile Rodin, aspirante a actriz de 17 años. Rubi se enamoró perdidamente de ella. Se casaron en octubre de 1956, luego de Rubi bailar un bolero con la madre que se oponía y a pesar de los 31 años de diferencia, fueron felices.

En 1957, Trujillo nombró a Rubirosa embajador en Cuba. “Batista quedó impresionado con Rubirosa, dice Rosemberg. Él estaba fascinado con Trujillo y cuestionó a Rubi por horas interminables sobre cómo Trujillo había permanecido en el poder por tanto tiempo”. Pero la caída de Batista cogió por sorpresa a Rubirosa: “Trujillo estaba lívido con él , por no avisarle que Batista se iba a presentar a su puerta sin permiso”, recuerda Rodin. Rubirosa se mudó a Florida y su única preocupación en ese momento era cómo sacar sus caballos de polo de Cuba.

Trujillo entonces lo designó en Bélgica, pero los días del caudillo estaban contados y tenía dificultades económicas. Obligó a Rubirosa a venderle su plantación de café a precio vil, a lo cual no podía oponerse Rubirosa con el hombre que había sido tremendamente generoso con él y poco tiempo después murió asesinado.

Tres meses después de la muerte de Trujillo, Rubirosa estaba tratando de convencer al presidente Kennedy de que ayudara al régimen de Ramfis Trujillo-Joaquín Balaguer. “Rubi… le habló y habló a Kennedy”, dice Gunther Sachs, del grupo de la Riviera. “Pero cuando regresó a Santo Domingo a reportar sus conversaciones, el ca..ón (Ramfis) abandonó el país con un barco lleno de billetes y se fue a España. Rubi nunca le volvió a hablar”. Rubirosa dijo luego que Ramfis lo había traicionado.

Balaguer terminó la carrera diplomática de Rubirosa que se quedó sin empleo a los 53 años y con el prospecto de vivir como pobre.

EL FIN

Los Rubirosa vendieron la casa en París y se mudaron a una villa en las afueras que no tenía habitación para huéspedes. Sus amigos pensaban que había perdido parte de su vitalidad y que estaba deprimido. Decían, además que pensaba volver a su vida de gigoló. Trató de escribir sus memorias pero nunca las terminó. Intentó entrar en varios negocios, incluyendo la venta de “pegapalo”, pero nada funcionó.

Tres meses después de un crucero con el naviero Stavros Niarcho, en mayo de 1965, el equipo de polo de Rubirosa ganó la Copa de Francia. Hubo una celebración en grande y Rubirosa, como era su costumbre siempre tenía un chofer contratado para que lo llevaran a casa cuando iba a tomar mucho, sin embargo esa noche andaba sólo, por eso algunos amigos piensan todavía que fue un suicidio pues esa noche final habló además de que no quería llegar a viejo porque le aterraba, y mientras más tomaba lucía más deprimido, a pesar de todas las previsiones que se tomaron por su seguridad, a las 7 de la mañana, tomó las llaves de su Ferrari descapotable y enfiló por la avenida de los bosques de Boulogne.

El choque ocurrió alrededor de las 7 de la mañana del día 5 de julio de 1965. Una de las teorías del suicidio se debe a que un conductor , Philippe Garné que venía detrás de él y presenció el choque contra el árbol dice que Ruborosa giró de golpe, como si quisiera él mismo estrellar el auto contra el árbol, así ocurrió . Pero en realidad, Rubi chocó por detrás un carro que estaba aparcado a la derecha de la carretera, perdió el control y se estrelló contra el árbol, como podrán observar en el collage de fotos, donde aparecen los dos vehículos envueltos en el accidente.

El funeral se llevó a cabo en la casa. Unos 250 dolientes asistieron a la ceremonia incluyendo dos miembros del clan Kennedy. Su esposa Odile se casó más tarde y ahora vive en New England, Estados Unidos, muy lejos de su antigua vida.

domingo, 26 de marzo de 2017

Diputado Robinson Díaz - Odebrecht

Si el congreso no asume su rol de fiscalizar a los que violen la ley, entonces para que tenerlo? El sometimiento de los funcionarios ante el congreso es una decisión nuestra, pero debe contar con el apoyo de la mayoría de los diputados, que lamentablemente son del PLD.




sábado, 21 de enero de 2017

Nieve en la REPÚBLICA DOMINICANA

La nieve es una precipitación en forma de pequeños cristales de hielo, generalmente ramificados, provenientes de la congelación de partículas de agua en suspensión en la atmósfera, que se pueden agrupar al caer y llegar a la superficie terrestre en forma de copos blancos, los cuales a su vez y en determinadas condiciones de temperatura se agrupan formando una capa sobre la superficie terrestre.


En Valle Nuevo, Constanza; Provincia de la República Dominicana, siempre para el mes de enero se ven esas eventualidades de la naturaleza, producto de las bajas temperaturas, muchas veces -3 grados centígrados.